
Concepto de Educacion:
Para Suzy Bermúdez, los liberales buscaron difundir la educación formal en el país para fomentar el espíritu de nacionalidad, mejorar la economía de exportación y promover una mentalidad empresarial más acorde con el naciente capitalismo de la época[4]. La educación era muy importante para el cumplimiento de los objetivos liberales, porque uno de los principales intereses de la política liberal era distanciar a la familia de la institución eclesiástica y la forma para ejercer ese control se basó en un discurso que pretendía crear hombres y mujeres integrados a un sistema social obediente a sus normas.
Durante estos años se respaldó la instrucción pública buscando abrir con ella espacio a la ciencia y a la razón, así como acabar con la mentalidad religiosa que, según los liberales, se oponía al progreso y a la “civilización”. Así “El objeto de la educación es desarrollar en cada individuo toda la perfección de que es capaz”. La instrucción de un pueblo libre debe corresponder a las necesidades de la libertad, en lo relativo a la inteligencia, la virtud pública, la actividad del alma, el desarrollo general i el progreso cristiano[5].
Novela "Maria", Jorge Isaacs. foto tomada de video de you tube.com
La educación para los conservadores era el camino que traería progreso y buenas costumbres, pero en manos de la Iglesia católica, teniendo como pilar la moral cristiana para inculcar en los alumnos los más profundos valores morales y religiosos : obediencia y amor a Dios, a la Patria y sumisión a las autoridades civiles y eclesiásticas. En consecuencia el partido Conservador defendía los siguientes principios: la legalidad contra las vías de hecho, la moral cristiana y sus doctrinas civilizadoras, se declaraban encontra de la inmoralidad y las doctrinas ateístas [6]. Por lo tanto, eran totalmente opuestos a las acciones que los presidentes liberales emprendieron contra la iglesia y las corporaciones religiosas.
Hay que tener en cuenta que en la Colonia el concepto de mujer se consideró en los términos anteriormente expuestos, y que en el nuevo pensamiento liberal no logro cambiar las viejas costumbres, en el sentido de imponer a la misma, la obligación de mantener la armonía en sus hogares, cumpliendo funciones propias de su sexo[7], pero esta vez acudiendo y utilizando la educación; aquí nos encontramos con un dualismo, pues se pretender replantear la instrucción del “bello sexo” sin dejar de lado los principios implicados en su enseñanza,más aún, en el periodo de 1870- 1880 donde se le da importancia y se invierte un poco más en la educación femenina, dando pie a la formación de maestras profesionales siendo personas útiles a la sociedad.

lamina Comision Corográfica, Biblioteca Nacional.
Este trabajo tiene como base instrumental los conceptos de “Mujer y Educación en el siglo XIX” siendo los dos grandes ejes para la construcción del mismo.
Concepto de Mujer:
El concepto de cómo ser una buena mujer en los primeros años de la vida en la Colonia consistía en conservar las costumbres monacales españolas, sujetas a la influencia de la Iglesia católica en la sociedad, cuya ascendencia era innegable, tanto mental como física, sobre en la conducta de los individuos pero especialmente, en el comportamiento de la mujer. Michel Foucault nos dice que el modo de sujeción, era la renunciación y la obediencia, el sometimiento a la ley y la docilidad aceptando el dominio. Además de que el modo de ser del sujeto ético deseado podía caracterizarse como un alma pura que había renunciado a su propio deseo y cuyo modelo ideal era la virginidad[1], resaltando así la autoridad de esta institución en el control de la sociedad y particularmente en los roles de la mujer, basándose en los discursos respecto a la moral, la familia y las concepciones sobre hombres y mujeres; orientándola a la total sujeción de la autoridad de un hombre ya fuera su padre, hermano o esposo, según el caso. Las mujeres vivían inmersas en la sociedad y cultura patriarcal desde los primeros años de la colonia
La reputación de la mujer dependía profundamente de su valoración social y para mantener esto era esencial que su educación estuviera encaminada a su instrucción como esposa y madre, desde sus primeros años por esta razón la educación a mediados del siglo XIX se convirtió en un tema central de Estado y de la sociedad en concordancia con sus ideas y expectativas de la época. Durante los años que se estudian en este texto, existió un gran interés porque se educaran las representantes del “bello sexo”[2]. Y uno de los roles designados a la mujer era lograr ser una madre ilustrada ─claro está, para las que tuviesen la oportunidad de ser educadas─ pues de ella dependía la primera institución de los futuros ciudadanos, ser buena madre significa ser una buena administradora de su hogar,mantener la estabilidad y el orden de su familia. Por ejemplo, Don Miguel Samper en las cláusulas de su testamento escrito en 1860 muestra diferentes aspectos de su formación personal y la idea que tenía del tipo mujer que consideraba ideal.
En sus recomendaciones dirigidas a sus hijos les decía:
“Que no olviden la primera doctrina que les ha enseñado –se refiere a su esposa- así cumplir el deber de amor a Dios como para ser buenos hijos, padres, hermanos, esposos, prójimos y ciudadanos, yo les encomiendo vivamente que huyan de la indiferencia y que se esfuercen en conservar las creencias que les trasmitió su madre y que no abandonen el cielo cristiano”[3]
A pesar que don Miguel Samper era liberal, se puede entrever cuál era su imagen ideal y la importancia que le da a la mujer como formadora y educadora de sus hijos.

Imagen extraida de la novela "Laura la Santa Colombiana canal Caracol.

[1] FOUCAULT, Michel. Citado por CASTELLANOS LLANO, Gabriela. Género y Sexualidad en Colombia y en Brasil. Cali. 1ª Edición, Editorial la Manzana de la Discordia.2002. Pág. 32-33.
[2] BERMÚDEZ, Suzy. En: Mujer y familia durante el olimpo radical. Bogotá.. Ediciones Universidad de los Andes.1993. pág. 20
[3] JARAMILLO URIBE, Jaime. Exigencia de un nuevo tipo de educación, en El pensamiento colombiano en el siglo XIX. México D.F 4 edición, año 2001, pág. 48.
[4] BERMÚDEZ, Suzy. “El Bello Sexo: La Mujer en el Olimpo Radical” Ediciones Universidad de los Andes, Bogotá 1993, pág.10
[5]La Educación Popular En: La Escuela Normal. Tomo I año de 1871 Pág. 22
[6] DÍAZ LÓPEZ, Zamíra. La política dirige la economía: libertad, progreso y educación (1850-1880) En: José Fernando Ocampo, Historia de las ideas políticas en Colombia, Bogotá. Alfagara, 2008.Pág. 12
[7]Ibidem, Bermúdez, Pág.11
Esta pagina web es el resultado de la investigaciòn sobre educacion femenina en la ciudad de Popayan a finales del siglo XIX, se realizó con el fin de optar para el titulo de historiadora de la Universidad del Cauca
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